Cómo aprovechar el poder de las redes socialesA menudo las empresas han ido rezagadas cuando se
trata de saber cómo aprovechar las nuevas tecnologías.
En los primeros años de existencia de la World Wide Web,
a mediados y finales de los noventa, muchas empresas
temían que los empleados pasaran demasiado tiempo
navegando ociosos por la red, por lo que intentaron
controlar su acceso. Aunque era indudable que algunos
empleados perdían tiempo en eso, muchos descubrieron
enseguida cómo desplegar el poder de Internet para poder
trabajar mejor y pronto se convirtió en un recurso altamente
valioso para investigar desde el propio escritorio, seguir
la trayectoria de los competidores y llevar a cabo otras
actividades corporativas.
La última innovación tecnológica que ha aparecido en
el puesto de trabajo son las redes sociales (Facebook,
LinkedIn, Twitter, Ning, Xing, Plaxo, Hi5 y Second Life,
entre otras), que permiten a las personas conectarse,
comunicarse y compartir información de una forma
totalmente revolucionaria e innovadora.
El aumento de estas redes sociales ha
sido sorprendente y las personas las
utilizan en todas partes, incluyendo su
lugar de trabajo. ¿Qué preocupaciones
suscitan y cómo son de realistas?
Pérdida de productividad. Si bien un estudio
reciente calcula que la participación en redes sociales
cuesta a las empresas del Reino Unido unos 1.380 millones
de libras cada año en pérdida de productividad, no queda
clara la gravedad o la extensión real del problema.I Un
estudio de Manpower Professional realizado a casi 34.400
empresas de todo el mundo descubrió que sólo el 20%
de las empresas encuestadas cuenta con una política
formal sobre el uso de redes sociales, y de ellas, el 63%
afirma que su política es eficaz para evitar la pérdida de
productividad.II Igual que con la navegación por Internet,
lo que una empresa puede hacer para restringir por la
fuerza el uso de Facebook o Xing, es poco. Aunque se
corte el acceso por completo, los empleados pueden
seguir usando sus iPhones y BlackBerries para conectarse
a esas redes.
Con el aumento de popularidad de las redes sociales, los
empleados, especialmente los más jóvenes, eliminarán las
distinciones entre el uso laboral de los social media y su
uso personal, con lo que se redefinirá el propio sentido del
trabajo. Los empresarios deben adelantarse a ese giro y
encontrar formas de utilizar los social media para ayudar a
que los empleados encuentren un equilibrio adecuado.
Reputación. En 2008, Virgin Atlantic despidió a 13
auxiliares de vuelo que habían colgado abiertamente sus
opiniones sobre la empresa en una página de Facebook.
Ese tipo de incidentes son cada vez más habituales. Sin
embargo, el estudio de Manpower Professional muestra
que solo el 4% de los empresarios mundiales afirma que
su reputación ha quedado dañada en algún momento por
el hecho de que sus empleados usaran redes sociales.
III A pesar de algún incidente ocasional destacado, los
posibles daños a la reputación de una empresa pueden
ser más leves de lo que muchos creen.
Seguridad. Uno de los peligros constantes que
entraña el uso de redes sociales tiene que ver con el
riesgo de intromisiones externas en las redes informáticas
de la empresa. Este tipo de ataques puede significar la
pérdida de datos confidenciales, así como trastornos en el
servicio informático. Pero no se sabe con claridad con qué
frecuencia el uso de las redes sociales ha permitido esos
ataques y cuál es el daño real que han provocado. Más información
No hay comentarios:
Publicar un comentario